Nada es lo que parece.

16.1.11

Confianza

Cruza los brazos sobre el pecho, cierra los ojos, se deja caer hacia atrás y no titubea.
Tengo durante un momento la seguridad de que se va a caer al suelo. En el último instante, el compañero que se le ha asignado la agarra y la levanta torpemente.
Muchos miran sorprendidos, otros aplauden y el profesor, sonríe por fin:
-Ya lo ves, has cerrado los ojos. En eso estribó la diferencia.
 A veces no eres capaz de creerte lo que ves, tienes que creer lo que sientes. Y si quieres que los demás lleguen a confiar en ti, también tú debes sentir que puedes confiar en ellos.
Aunque estés a oscuras. Aunque te estés cayendo…

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