Nada es lo que parece.

1.5.12

Demasiadas explicaciones

No sé nunca como empezar a escribir cuando se trata de ti.
¿Cómo explicarlo? Desde que entraste en mi vida, guarde la llave, porque supe que no querría que salieras de mí. Me empeñé en construir un nosotros y hacerte creer en esas palabras olvidadas, hacerte creer en ti y en mi, porque era lo único que nos podría unir. Entonces, me planteé lo que quería: eras y sigues siendo tú. Como llegaste a mi vida, no lo sé, ni porque cuando me pediste entrar te dejé sin más, sólo sé que desde que supe más de ti, quería... No sé ni como explicar todo lo que quería que sucediera, no me veo capaz de explicar la necesidad que tenía de poder abrazarte a cada momento, el poder estar contigo durante horas mirándonos, sabiendo que nos decíamos todo, guardar mis secretos solo para ti, darte todo lo que nadie a tenido, dejar que me enseñes a amar, dormir contigo... Todo lo que quería simplemente eras tu. Y me encuentro aquí, mirando hacia atrás, con recuerdos que aún me erizan la piel y me piden más de ti... A día de hoy, no se todavía como expresar todo lo que siento hacía ti, porque me descolocas, me vuelves loca, haces que llore y sonría de felicidad, me invade el miedo, me llenas de alegría, me descontrolo, pero me vuelves a dar esa serenidad que me quitas con esos besos que no me espero, con esas palabras que no hacen falta decir. Sigo sin entender como tu sonrisa, puede cambiar todo, no quiero ponerle nombre a esto, porque sé que ya está escrito en nuestra memoria, y siempre me quedará el saber que desde que te conocí, todos mis días comenzaron a rimar con "te quiero"

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