Tal vez, fue una equivocación el dejarte ir cuando tú lo necesitabas, tal vez, sólo tal vez, debería haber pensado en mí envés de en tú bien, porque ahora mismo, el único que me haría bien eres tú.
Te encuentras a mi lado, pero estás demasiado lejos como para poder atarte de nuevo a mí... ¿Qué hacer cuando no sabes que estoy aquí esperándote?
Para mí nunca acabó...
Todavía recuerdo esos días de calor, caminando contigo sin preocuparme por lo que pasaba, que aunque todo se derrumbase a mi alrededor, me daba igual caer... Porque caería contigo.
Para mí nunca acabó...
Todavía recuerdo esos días de calor, caminando contigo sin preocuparme por lo que pasaba, que aunque todo se derrumbase a mi alrededor, me daba igual caer... Porque caería contigo.
No sé si lo recuerdas, de cuando nos mirábamos mientras nos daba el sol en la espalda y nuestras narices se rozaban sin importarnos el tiempo. Cuando te entretenías apretando la yema de mis dedos con los tuyos... Cuando torcías la boca, porque te daba vergüenza algo o cuando intentabas rozar tus largas pestañas con mis mejillas... Me acuerdo de cada segundo.
Me comía la cabeza por hacerte feliz, quería enamorarte de nuevo, hacerte ver lo que es un amor sincero y entregado, pero quien abarca mucho... no consigue nada. Si tú me lo pides, volvería sin mirar atrás pero...
Aquí estoy escribiéndote de nuevo, sin importarme que sepas que eres tú a quien extraño, por quién desespero... Agotando mis últimos recursos para tenerte por lo menos un minuto mas a mi lado...
Sólo un minuto más.
No hay comentarios:
Publicar un comentario