Nada es lo que parece.

20.2.11

Tanto buscarte por las calles como un loco, sin encontrarte...

Me intento convencer día tras día que no has significado nada, que todo lo ocurrido es un leve recuerdo que el tiempo borrará y que sólo me quedaran flashes de lo importante. Pero… ¿Y si lo importante eres tú?
Intento muchas cosas, como el no pensar en ti, pero eso hace que te recuerde aun más. 
Intentar no asociar las cosas que suceden a mi alrededor a tu persona, a tus gestos, a cualquier recuerdo tuyo, me cuesta más de lo que pensaba. Eso hace que todo vuelva de repente y me golpeen miles de esos recuerdos en mi barrera protectora, todos ellos buscando su lugar, mi corazón.
Camino por la calles ahogada en quimeras, ansiosa de tu cariño, pero aun así intento no buscarte. 
El no pensar en que puedes estar caminando por donde camino yo, que tras esa esquina que voy a doblar estarás tú, que te abrazaré y que te besaré, como antes, el no pensar eso cada segundo, se me hace imposible. Pero de nuevo lo niego. 
Tú no puedes hacer ya nada por mí, pero...
¿Qué quieres que haga?  Si cuando te veo tiemblo… Cuando tu recuerdo regresa, la vista se me nubla. Cuando paso por esos lugares en los que estuve contigo lo único que obtengo es silencio... Y siempre me viene a la mente una pregunta que sigue sin respuesta, ¿Por qué no me quieres, cómo quiero que me quieras? 
El verbo querer te lo puedo conjugar de todas las maneras posibles, pero…   ¿De qué me sirve? ¿Si tú no eres capaz de hacerlo? Y llego a la conclusión de que tal vez, me engaño constantemente para poder ser fuerte, conseguir la fortaleza de no quererte, del no sufrir por causas perdidas.
Es solo eso, algo perdido, algo que tuve por casualidad en mis manos, lo deje por un momento y cuando me di la vuelta… fiuuu, voló. 

No hay comentarios: